Vosotros, los antiguos

¿Vosotros:
expropiadores de tierras
quienes sois?
Vagáis por nuestros bosques
bebes el agua
que pertenece a nuestras madres,
aguas que nunca calmaran tu sed
porque reventaste el cántaro,
al arder de tu avidez
con la que has maldecido,
sobornado a tu semejante.
Le has mentido para expulsarlo de su casa.
Destruyes reinos y naciones,
lo sabes,
sabes que habitaras bajo soles robados,
paisajes que te dirán:
sois extraños,
vienes,
sin proximidad ni lejanía
no cambias de dirección
por eso, todo tiene precio para tu mirada,
calculas, mides
dejas a la deriva en tus tierras ociosas

cuerpos y almas.
Sabes que tus hijos deberán irse algún día
porque sois extraños para ti mismo.
Sabes que esta tierra expulsara tu simiente
que esta tierra romperá tu arado.
Sois los señores del mediodía
los que traéis un Obús por equipaje
y ráfagas de muerte en las palabras de tu dios;
¿corromperás la luz,
vosotros, envejecidos prometeos
empecinados en tener un nombre
en naciones que odias?
Vuestro dios
ha dado por herencia
la piedra, la arena o la estepa.